viernes, 29 de abril de 2016

La caza del Golem, Primer escenario

Nos ha dado la vena por Frostgrave, el juegazo de escaramuzas de Osprey que emula al antiguo Mordheim de Games Workshop. 

En Frostgrave, llevas a un mago, su aprendiz y la banda de esbirros que les acompañan para internarse en las ruinas de una antigua ciudad llena de riquezas, sepultadas por una tormenta de nieve mágica durante cientos de años y cuyo deshielo ha dejado sus tesoros al alcance de estos picaros magos buscando conocimientos olvidados. ¿Suena chulo? Pues el juego lo es, ¡y mucho!


Para probar el juego y su sistema de campaña empezamos por una de las mini campañas oficiales llamada "La caza del Golem". Los magos serían 3, la banda del invocador del caos, la banda del elementalista enano y la del ilusionista pirata. Como vamos a ir soltando poco a poco los escenarios que jugamos, no os haremos un spoiler de quien ganó todavía, así que os dejo con el primer escenario.

Introducción a la campaña:

Dorfl, el Golem de la novela "Pies de barro" de Mundodisco
Hace milenios, en una era completamente olvidada, una cabala de magos fundaron una ciudad a la sombra de grandes montañas y a orillas de un caudaloso río.

Con el paso de los siglos, el asentamiento creció de un pequeño grupo de casas de piedra hasta una prospera metrópolis de brujería. En aquellos días de antaño, poderosos encantadores crearon un ejercito de golems de granito para extraer roca de las montañas y darle forma en grandes bloques que llevar a la ciudad para ser usados en la construcción de torres, bibliotecas, observatorios, y todo tipo de edificios. Según pasaba el tiempo, estos golems se volvieron obsoletos y fueron remplazados por otros con magia elemental más baratos y más rápidos de producir.

La mayoría de estos Golems antiguos fueron destruidos, desmantelados por sus piezas, o usados como pilares de nuevos edificios. Unos pocos recibieron otros usos como animales de carga, o incluso como porteadores de los ricos y los perezosos, llevándolos de un sitio a otro de la ciudad. La mayoría de los magos, sin embargo, prefirieron los nuevos y más modernos constructos.

Un milenio ha pasado, y el gran deshielo ha llegado a la ciudad ahora conocida como Frostgrave. El Golem de Granito ha despertado de su sueño helado, y su mente esta activa de nuevo. Su mente esta llena de odio, por la ciudad por la cual le esclavizaron a construir y por los magos que le controlaban...

Cuando la gran ventisca llego, solo había unos pocos supervivientes de estos golems de granito, pero la tormenta los destruyo a todos menos a este. El único superviviente había sido propiedad de un mezquino, pero exitoso, alquimista, que había usado al Golem para llevar grandes carromatos de encargos de pociones a través de la ciudad. En medio de la ventisca, el alquimista y su laboratorio fueron destruidos por una gran explosión causada al mezclarse algunas de sus pociones. El golem sobrevivió de alguna manera a la explosión, y de manera aún más improbable, una chispa mágica creada por la extraña mezcla de pociones entro en la mente simple del Golem dándole consciencia. Por un segundo, el Golem estaba vivo. Y al instante siguiente, congelado.

Primer escenario, "El lugar donde ocurrió el ataque"

Según las bandas se abren camino en las ruinas heladas, llegan a la escena de una carnicería. Entre la nieve y las rocas rotas se encuentran los cadáveres frescos de otra banda. Aunque esta visión no es infrecuente en la ciudad Helada, el ensañamiento que han recibido los cuerpos paraliza hasta a los más duros de los aventureros. Los cadáveres están aplastados y desmembrados, algunos estan clavados al suelo; otros incrustados en los antiguos muros; y unos pocos colgando de los salientes de los antiguos edificios, con su sangre goteante formando oscuras estalactitas.

Unos pocos magos, aquellos familiares con la magia de los constructos, pueden ver el patrón en la masacre, pero algo no parece correcto. Los contructos son seres sin vida, criaturas incapaces de pensar, mientras la escena sangrienta deja entrever un toque de rabia y crueldad. Hay un conocimiento que obtener de esto, pero de manera más urgente, un botín que saquear.

La banda del Caos
Para la primera partida no teníamos mucha escenografía. Reciclamos algo de cartón de Mordheim y de otros wargames pudiendo montar lo que a nuestro gusto nos quedo como una zona poco densa de la ciudad.

El objetivo de esta partida era simple, recuperar tesoros. Pero a diferencia de una partida normal de Frostgrave, habían 5 (en vez de 3) "tesoros" por jugador, y no eran tesoros, sino cadáveres, los cuales debían ser examinados y bien, podían ser un tesoro, un superviviente, que se levantaran como un Zombie, o uno de ellos, tener unas notas garabateadas sobre el Golem causante de la masacre. Siendo 3 jugadores, la mesa estaba a reventar de tesoros.... y de enemigos.

Los "temidos" piratas
En esa piedra parece que hay algo
No tenemos muchas fotos de esta partida y no la tenemos muy fresca (chistaco...porque es de Frostgrave), pero se ve por encima la gala colorida de lo que fue la partida. 

¿El resumen?. 

Básicamente el enano se movió muy lento a la hora de coger tesoros, mientras el mago del Caos hizo una carrera para atrapar todo lo que pudo y bombardear de lejos. El ilusionista pirata consiguió rascar algo, pero se vio en un sandwich y rasco poca cosa mientras su banda recibía disparos por un lado y una paliza por el otro.

Al final de la partida, se chequea por aquellos que han caído en combate a ver si están muertos o pueden luchar otro día, y las bajas no fueron muy numerosas. A parte, se mira la experiencia conseguida durante la partida (a base de lanzar conjuros, causar bajas o tesoros recuperados) y el mago del caos, ha conseguido una barbaridad de puntos de experiencia. Los tesoros, bastantes chuches, pero nadie encontró ningún tesoro digno de mención que no fueran unos cuantos grimorios de magia.

Del Golem todavía no se sabe nada. En la siguiente partida, empezaría la verdadera masacre....

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